lunes, 5 de abril de 2010
hA Ti
Acceder a tu interior resulta tan dificil como seguir dando vueltas tratando de ignorarte y fingirme un ingenuo ya no entra dentro de las posibilidades. Bien sabes que las propuestas mas reacias de ser contestadas son aquellas ciertas y sabidas de antemano, dolorosas como un puño en mi puta boca. detritus y malformaciones. Hora punta y sacarse las manos de debajo de la manga. Ejercicios de estilo y estilos muy distinos entre ellos. Dolor de muelas y picores de alma: dolores yuxtapuestos y en cierto sentido comparables. Danzar en caderas extrañas siempre me parecio la solucion, pero me parece enfermizo expulsarte de mi alma a golpe de pelvis. Supongo que el alivio dura menos que el orgasmo. Aunque también puede deberse a estados anímicos directamente relacionados con la melancolia por que sí. El hombre es el unico animal que tropieza dos veces con la misma piedra. Especialmente si esta es preciosa. Buscar el dolor?. Algunos artistas lo utilizan como máxima de su creación. Otros supongo que simplemente nos lo encontramos por el camino.
lunes, 22 de febrero de 2010
dR e a(d)m
26 castañas y mente despejada. Por las lágrimas de alabastro, k purifican hasta el Dharma más exigente. Me debí quedar en algun punto del camino hace muchos años, y, aunque siga haciéndome viejo, mi cabeza sigue igual que por aquel entonces. Hace años, cuando era considerablemente más pequeño, al imaginarme de mayor, me veía con la vida resuelta desde los 25. Carrera acabada, un trabajo afín a mis estudios en alguna agencia de la capital y una preciosidad a mi lado. Je. Que ingenuo. Aún no acabé la carrera, el trabajo de mis sueños sigue demasiado lejos y mi preciosidad se ha ido. Es un buen momento para darme cuenta de que mis sueños han cambiado. Por que si puedes alcanzar tus sueños con tus manos...que mierda de sueños son?
miércoles, 3 de febrero de 2010
A FaLtA dE
Supongo que no hace falta nada más aparte de verte contra la espada y la pared para empezar a creer en los milagros. Empiezas a creer en todo aquello en lo que nunca antes habías creído simplemente por el hecho de que nunca te había hecho falta creer en ello. Del mismo modo que un cobarde ateo pide la absolución antes pasar a mejor vida. La ciencia y la razón pierden posiciones a medida que la desesperación sube, y cuando ya estás tan alto que sólo puedes caer, rezas para que sea verdad eso de que que el polvo de hadas hace volar aunque sepas que lo que te acabas de meter seguramente sólo sea esacayola de pared o anestésico para caballos. No sé. Uno debería revisar más a menudo sus principios. No vaya a ser que
jueves, 28 de enero de 2010
...o0...
La lluvia repiqueteaba constante contra el cristal del viejo café en el que estaba sentada Ana, justo frente a la ventana. Algo oscuro y desconchado, algo descreído de actuitud y arrogante de presencia, con carácter, justo como le gustaban las personas a Ana. Justo como ella quería ser. Eso pensaba mientras estaba sentada Ana frente a su taza: ojalá fuese como este café. El viejo de la barra canturreaba tarantellas mientras leia el periódico y con disimulo miraba de reojo a la Lola, la nueva del barrio, ahora siempre bajo una farola, y que sin ganas ni entusiasmo se fumaba un cigarro de esos de a los que Paco no podría aspirar, siempre sin un pavo, pidiendo algo suelto que echar a la máquina o recogiendo chustillas para luego liarlas...Eso siempre sacó a Jose de sus casillas, tan centrado él como estaba en sus cosas..y ese desgraciado, tirado de rodillas..."Para romperle las pelotas!, seguro que piensa en que está para romperle las pelotas" se dice para sus adentros su colega de parranda, que le lee el pensamiento y siempre sabe sus jugadas...La fauna campa a sus anchas y la flora se fuma y se canta, y Ana , desde la barra, mirando el percal mientras le ponen su tapa, sólo puede pensar: espero que ese gilipollas no lo haya tocado con sus manazas!
jueves, 31 de diciembre de 2009
....bY E...
Adiós a su boca su pelo sus ojos. A sus bromas sus puyas sus silencios. Nunca incómodos. Eso es cierto. Adiós a sus pasos, sus carreras a trompikones y sus saltos de gacela borracha. Adiós a su olor. Mmmmpfff. Su olor. Olía como...exactamente como tenía que oler para volverme loko. Adios a los cabreos por mi parte y a la indiferencia por la suya. Adios. Adios a sentirme tan tonto tan bobo tan impropio. Tan poco yo o tan yo como hacía mucho que no era. Adios a maldecirme por no decir, adios a creer en segundas oportunidades cuando la primera aún te deja resaca de valor, adios a creerse tan listo cuando apenas sabes las tres primeras normas, y dos de ellas te las comiste por el camino...En fin, otro año más para desperdiciar lo poco o nada que he aprendido y muchas horas de necedad para completar mis estudios acerca de un tiempo que pasa tan deprisa que casi creo que ya estuve en este punto en otro momento...acabamos y volvimos a empezar...y aún ando por la primera ronda...
domingo, 22 de noviembre de 2009
REC o
El recreo era el campo de batalla. Aunque también estaban los pasillos, los servicios y sobre todo la salida del colegio. Uno tenía que reafirmarse en todo momento, una y otra vez, no fuese a ser que acabases peor que el gordo de la clase. Ya se sabe. Los niños son unos cabrones. Y mejor estar en el bando del que reparte. Acaso dar no es más gratificante que recibir?...en este caso, si. Podían venirte los mayores a sentirse mejor consigo mismos mediante el mítico juego de tocarte las pelotas, y tú podías hacerte el interesante mirando para otro lado y hacer como que la cosa no iba contigo, o podías jugarte tus tres últimos dientes de leche pateándole las pelotas por lo menos a uno de esos bastardos. De cosas como esas dependía que fueses el mierda de clase o el héroe de los pardillos. Yo una vez lo hice. No en el colegio. Pero si con unos chicos mayores. Me empujaron. Me insultaron. Se rieron de mí. Hasta ese momento, no había puesto mucha resistencia. Por qué iba a cambiar ahora la cosa?...Pero lo hice. Me cansé. Me dí media vuelta y fuí directo a por uno. Le castigué las espinillas y las pelotas. Le pateé a la vez que lo ponía a parir y me cagaba en todos sus muertos. Se fué llorando. Sus amigos me miraban por encima del hombro mientras se lo llevaban cojeando y decían que no se preocupase, k yo era un mierda. Bueno. No soy yo el que se fué llorando. Y recuerdo que sólo pensaba, vaya!...así que esto es todo...Así de fáciles son las cosas en realidad...Y sonreí, y me sentí de puta madre. Hará unos trece años de esto y hoy he vuelto a recordarlo, y he vuelto a sonreir y me he vuelto a sentir de puta madre. Y eso está bien. Hacía mucho que no me pasaba.
domingo, 20 de septiembre de 2009
Ko Mun
Dificil comenzar una vez mas. Y más cuando se siente uno tan vacío que no puede volcar nada fuera. Nada dentro, nada fuera. Fácil. Es como si me hubiesen chupado todo lo merecía la pena dejando apenas un cascaron vacío. A veces te pueden. Te dejan sin las ganas. Las de seguir y las otras. Te dejan sin aliento. Intentas hacer bien las cosas. Y, obviamente, sale todo del revés y de nuevo otra vuelta. De nada sirve tener mas o menos claro de que va todo y cómo hay que llevar el asunto. Hay quien nace con una estrella tatuada en el culo y quien al nacer se estrella de bruces contra LAKRUDA realidad. No es que yo vea el asunto especialmente negro. No. Que va. Aunque, por otro lado es eso solo y nada más. Quizás en diez minutos la cosa cambie y coja mi sombrero y salga a la calle. O puede que siga aquí escribiendo. Y sabes por qué?. No?. Déjame que te lo explique. Por ella. Pero claro, siempre ella siempre es distinta. Distintas caras en distintos cuerpos no tan distintos, ni las caras ni los cuerpos, entre ellos. Puede que el problema sea que soy un insecto. Un insecto de sangre fría que vuela hacia el calor. Me gusta su fuego. Eso es lo que mas me atrae de ellas. Ese fuego incandescente que me quema y me congela a partes iguales. A veces tan frias. A veces tan calientes. esos altibajos me dan la vida. Y también me la quitan. Depende de como se les dé el dia. Es como si tuviese la jodida necesidad de completarme de una vez. Es como si kisiese tirar por todos lados y al mismo tiempo anclarme en uno solo y que me sirva de referencia para no volverme loko en la jungla de asfalto, con todos esos animales gritando por todos lados. Sentirse solo rodeado del mundo entero es tan comun que da miedo pensar en ello.
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